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Leucorrea, qué es? tipos mas comuness

Normalmente la vagina produce un tipo de fluido escaso llamada leucorrea F594711_3fisiológica, compuesta por secreciones de diferentes glándulas, gérmenes, transudado vaginal y endometrial, moco cervical, células exfoliativas, ácido láctico, enzimas, electrolitos, etc.

Esta descarga fisiológica puede dividirse en un contenido inerte y otro vivo. El contenido inerte lo componen sustancias como agua, secreción endocervical, de las glándulas vestibulares, e incluso contenido proveniente del útero y de las trompas de Falopio. El contenido vivo, lo compone la flora vaginal y dependiendo de la edad de la mujer será su composición. Por ejemplo, la vagina de una recién nacida no contiene gérmenes, pero la de una mujer adulta posee una mayor proporción de Lactobacilos y algunos gérmenes que constituyen la flora vaginal fisiológica o normal.


Los lactobacilos o bacilos de Doderlein son las bacterias encargados de mantener el equilibrio de la flora vaginal, impidiendo el desarrollo de gérmenes y hongos debido a que favorecen la producción de ácido láctico (que mantiene el Ph ácido) y también producen sustancias como el peróxido de hidrogeno, que posee propiedades antimicrobianas, las que asociados a su vez a otras sustancias y producidas por ellas mismos, acidifican el ambiente vaginal, inhibiendo la multiplicación de gérmenes que podrían producir infección.

A juicio de Roxanna Gianini, matrona diplomada en sexualidad humana, “la leucorrea patológica se produce cuando se rompe el equilibrio entre los mecanismos protectores vaginales y los microorganismos patógenos, representando un signo clínico de diferentes patologías”, señala la especialista.

Existen varios tipos de leucorreas patológicas producidas por infecciones genitales. “Una de ellas son las infecciones genitales bajas, dentro de las cuales podemos encontrar, vaginitis (inflamación de la vagina), vulvitis (inflamación de la vulva) y cervicitis (inflamación del cuello del útero) que pueden ser causadas por diferentes microorganismos.

Otro tipo son las infecciones genitales altas o procesos inflamatorios pélvicos, como la salpingitis (inflamación e infección de las trompas de Falopio), endometritis(infección e inflamación del endometrio), llegando incluso a los abscesos tubo-ováricos, etc.

Otro tipo son las infecciones de transmisión sexual, las que, algunas veces, producen secreción como la gonorrea y la chlamydia, pero estas habitualmente son asintomáticas, tanto en hombres como en mujeres. También puede observarse la presencia de leucorrea a consecuencia de patologías neoplásicas en genitales”, indica la profesional.

La leucorrea patológica es mucho más abundante que la fisiológica. “Y se caracteriza por la variación en la consistencia y en el color del flujo, lo que dependerá del tipo de microorganismos que la esté ocasionado. Sus principales síntomas son irritación en las mucosas y piel de los genitales externos, lo que podría derivar en prurito (picazón), edema y enrojecimiento, dispareunia (dolor durante el coito) y en ocasiones, con presencia de mal olor”, señala la matrona
Dentro de las leucorreas patológicas producidas por infecciones genitales bajas, la más frecuente es la candidiasis vaginal, originada por diferentes cepas de hongos. Existen variados factores de riesgo que favorecen su aparición. Estos son embarazo, diabetes, uso de corticoides y de antibióticos de amplio espectro, aplicación de desinfectantes vaginales (duchas, jabones, cloro, etc.) La candidiasis vaginal se caracteriza por presentar prurito, edema y enrojecimiento vulvovaginal, leucorrea blanca, grumosa y adherente, sin mal olor y a veces, puede causar dispareunia y disuria (dolor al orinar).

La trichomoniasis vaginal es una infección producida por un protozoo y se transmite principalmente a través de las relaciones sexuales. Se caracteriza por presentar una leucorrea de mal olor, de una consistencia espumosa y fluida, prurito e irritación vulvar, dispareunia, e incluso sinusorragia (sangrado luego del coito). Esta infección es muy importante porque estaría asociada a parto de pre-término, a algunas neoplasias y a procesos inflamatorios pélvicos (salpingitis, endometriosis, etc.) También se asocia a otras infecciones de transmisión sexual como Gonorrea y chlamydia.

La vaginosis bacteriana es la infección vaginal mas frecuente en la mujer con vida sexual activa. Generalmente es producida por una bacteria llamada Gardnerella Vaginalis. Al disminuir los microorganismos protectores (lactobacilos), por diferentes factores, se genera una variación en el ph y aumenta la proliferación de estas bacterias, produciendo la infección. Habitualmente, esta enfermedad produce una leucorrea abundante, de color grisáceo y con olor a pescado en descomposición. Lamentablemente esta infección ocasiona múltiples complicaciones como procesos imflamatorios pélvicos, infecciones post-quirúrgico ginecológicas, etc. También se asocia a parto de pre-término, rotura prematura de membranas, endometritis post parto, e incluso a patologías del recién nacido.

El diagnóstico de leucorrea es más bien de carácter clínico y se realiza durante el examen ginecológico, en el que se observan las características del flujo, su color, su olor, su consistencia, y efectos en los genitales. Debido a que existe la posibilidad de que la infección sea asintomática a veces se hace necesario practicar otros exámenes, como cultivos para determinar el tipo de microorganismo que genera la leucorrea y realizar el tratamiento correspondiente. “Dependiendo del tipo de leucorrea y de las características de la persona será el tipo de tratamiento que se le indicará. No obstante, los más utilizados son los óvulos vaginales, y medicamentos orales, pero también existen cremas. También se prescribirá tratamiento a la pareja, según el tipo de infección que tenga la mujer. Es fundamental que el hombre también adhiera al tratamiento aunque él no presente síntomas”, indica la profesional.

Para la matrona Roxanna Gianini, la forma de prevenir la leucorrea es manteniendo un adecuado equilibrio en la flora bacteriana vaginal. Esto se puede realizar siguiendo algunos consejos con respecto a la higiene de los genitales tales como, no utilizar duchas vaginales, jabones, cloro, ni ningún tipo de desinfectante, ni desodorante a nivel genital, sólo utilizar agua para lavarse. Tampoco utilizar protectores diarios y de preferencia utilizar toallas higiénicas de algodón. Al existir microorganismos que se transmiten a través de las relaciones sexuales se debe utilizar condón y mantener una pareja mutuamente exclusiva.
cita: elblogdenosotras.com/


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